Si está pensando en cambiar los rines, el consejo que dan los que saben es trabajar con originales.

«Si quiere pasar de estampados en acero a fundidos en aleación, debe observar que sean de las mismas dimensiones tanto de diámetro como de ancho de sección de la llanta. Así no se acorta la vida útil de rodamientos ni otros componentes de los sistemas de dirección/suspensión», explicó el experto Juan Carlos Vargas.

Los rines de moto, por lo general, son de acero con radios, aunque algunos modelos vienen con aleaciones de aluminio y magnesio. Los de radios se siguen usando por su bajo peso y economía de fabricación. «Debido a su flexibilidad les aportan suavidad a las suspensiones. No se instalan de formal radial, sino para soportar los esfuerzos en arrancadas y frenadas», indicó Vargas.

Como están en constante tracción (es lo que les permite mantener la forma de los rines y soportar a las llantas y la moto en general), los radios tiende a perderla. Por eso es recomendable hacerlos tensar de acuerdo con el programa de mantenimiento de cada fabricante.

Con manguera

El experto manifestó que la desventaja de estos tipos de rines es que, por su construcción, solo pueden usar llantas con manguera, lo que hace frecuentes las varadas por pinchazos. Los rines de aleación, por el contrario, no requieren casi de mantenimiento y pueden usar llantas sellomáticas (sin manguera), por lo que en caso de que una puntilla entre en la banda de rodamiento, el motociclistas tendrá tiempo de llegar a la estación de servicio más cercana.
Además, es posible despinchar sin necesidad de desmontar la rueda, algo muy útil cuando se trata de la incómoda rueda trasera.
«A pesar de que los rodamientos son sellados, se desgastan por la constante carga y eventualmente hay que cambiarlos».

Para el carro

Eduardo Jiménez, de Radio & Rines en Manizales, entregó sugerencias para los rines del vehículo.

  • Hay gente que compra un carro básico, es decir, con rines de lámina. La recomendación es cambiarlo por uno de aluminio, que trae más beneficios y no debe considerarse como un lujo. El de aluminio es disipador de calor.
  • Un rin de aluminio, cuando recibe golpes leves, se puede reparar. Sin embargo, si extravió alguna de sus partes es mejor reemplazarlo, porque si lo calienta pierde sus propiedades.
  • Procure, periódicamente, por ahí cada 10 mil o 15 mil kilómetros, hacer el balanceo para saber si el carro está bien en animación, para que las llantas se gasten parejo y el vehículo no hale para un lado. En el mercado hay rines hechos en aluminio, pero vaciados artesanalmente. Esos no son recomendables. Son mejores los inyectados o los importados, que pasan por pruebas de rayos X.
  • En este momento se está usando nitrógeno para inflar las llantas. Este es un gas inerte, sin H2O, por lo que lo rines duran más porque no se les genera oxidación. A la vez se ahorra combustible en la velocidad final. Si el rin es de lámina se recomienda usar nitrógeno para el inflado.

 

-Fuente: Lapatria.com